Caricias de mujer II

 Alex y yo nos encontramos en el pasillo principal del aeropuerto. Nos besamos con muchísima ternura sin dejar de mirarnos a los ojos. Noté sus manos en mis nalgas, por encima de mi vaporoso vestido de seda azul turquesa, sin importarnos que las  personas que pasaban a nuestro lado fijasen su atención en nosotros.

 Su piel estaba tostada, su encanto se había acrecentado. Nuestras manos se unieron y…

-¡Vámonos! Quiero hacerte mía ¡ya!-Me dijo mientras su paso se apresuraba.

Correr con las sandalias de tacón tras el fue muy divertido al tiempo que arriesgado, pues podía lastimarme si en algún momento pisaba mal. Finalmente superé los obstáculos de camino al parking.

 Alex se puso al volante y mientras conducía, yo no pude resistir la tentación, teniéndole al fin a mi lado de derrocharme en caricias. Su miembro estaba muy duro, lo acaricié livianamente por encima de su pantalón desde su punta hacía abajo. Mientras dibujaba su falo con mi dedito,  entusiasmado me describía escorpiones, órix y jerbillos que había visto en el cálido desierto y yo pensaba en Yuwan.

Llegamos a casa muy excitados.

Las luces del salón estaban encendidas a lo que Alex me preguntó si teníamos invitados.

-Sí, alguien muy especial, nos aguarda dentro.-le respondí ociosa.

Sonrió y me acarició dulcemente el mentón.

Subíamos las escaleras del porche y Yuwan, la dulce oriental, abrió la puerta para recibirnos tal como ella y yo habíamos acordado.

El mono negro ajustado y trasparente que llevaba le sentaba divino, marcando su figura sensual y provocadora, su pelo azabache brillaba y su perfume nos embriagó.

-Es una amiga con quien pasaremos una deliciosa noche.-y les presenté.

Notaba que Alex estaba gratamente sorprendido y la noche loca comenzaba al cerrarse la puerta tras nosotros.

El baño estaba completamente iluminado con velas perfumadas  de lavanda. Los altos espejos recogían la imagen de los tres y esos mismos espejos se reflejaban en los de enfrente proyectando así una imagen infinita de morbo. Yuwan había preparado el jacuzzi, la espuma blanca cubría la superficie del agua y el hilo musical me invitaba a moverme sensual de tal forma que Yuwan captó mi propósito.

Alex se sentó en uno de los peldaños de acceso al jacuzzi y se iba despojando de sus prendas sin dejar de observar lo que las dos hacíamos.

Yuwan me bajó la cremallera lateral del vestido mientras nos mordisqueábamos dulcemente los labios, uniendo nuestras lenguas. Acaricié sus hombros bajando por sus brazos muy despacio hasta llegar a la altura de sus pechos, con las yemas de mis dedos  presioné sus turgentes pechos, casi sin atreverme a hacerlo, era mi primera experiencia con otra chica, pero quería continuar, estaba sintiendo algo que me enardecía como nunca pude haber ni siquiera imaginado.

Alex estaba muy empalmado, tenía la polla muy erguida y se la acariciaba, mordía sus labios denotando así su exaltación. No dejaba de decirnos lo hermosas y sexys que nos veía, y las ganas que tenía de vernos gozar aún más entre nosotras, para después el follarnos sin piedad.

Ascendió los dos peldaños firme, decidido. Su cuerpo fibroso encendió todavía más la llama de mi gozo, el agua acariciaba su cuerpo a medida que se introdujo en el circular jacuzzi. Extendí una gran toalla aterciopelada sobre los peldaños y me acosté sobre ella. Yuwan me acariciaba produciéndome un cosquilleo súper excitante, me abrió, separándome bien las piernas y me besó primero una desde los tobillos ascendiendo y luego otra hasta llegar a mi coñito.

Fue increíble, me retorcí de placer con sus suaves besos, Alex no apartaba en ningún momento su mirada de nosotras, deseaba morder sus carnosos y húmedos labios.

-   Me gusta ésta sorpresa cariño, sigue así, gozando para mí porque luego te follaré bien follada, te la meteré todo hasta el fondo como a ti te encanta. Y haré lo mismo con tu amiga. Os follaré a las dos…

- Alex te amo, cariño.-le dije entrecortadamente, casi a punto de correrme.

Acaricié el pelo de Yuwan, ahora le tocaba a ella disfrutar, así que la llevé de mi mano dentro del jacuzzi. Le di un largo beso a Alex en los labios sin separame de la mano de la dulce oriental.

- Ayúdame, entre los dos la desnudaremos, pero déjame continuar a mi sola con ella, quiero que se corra en mis labios…

10 comentarios »

  1. Anónimo dicho:

    Homdre bello con un equipo grande para come r

  2. yo dicho:

    Que porno porfavor!!

  3. ad dicho:

    woow, me encanta tu blog, muy ingeniosa para relatar (:, pero dime, son verdaderas tus historias?

  4. alinda dicho:

    joe q susto tan rico

  5. Alex dicho:

    me encanto tu pag. super y tus historias super la verdad, saludos

  6. Believe dicho:

    Vaya, me ha gustado mucho la historia.
    Qué gran capacidad tienes para enganchar a la lectura.
    =)

  7. LuNa dicho:

    Andaba buscando imagenes y me topé con tu blog,me ha parecido genial y con unas fotografias de lo mas impactantes…jjejje.
    Espero no te moleste el que haya puesto tu http en mi lista de sitios favoritos

  8. SCRAWLING dicho:

    Me alegra mucho que os gusten las historias y las fotografías.
    No me molesta en absoluto que me agregues a tus favoritos LuNa, todo lo contrario. Me encanta. Gracias.

  9. melina dicho:

    Ola, muy buen escrito, vaya eres talentoso (a).

    Jamás había leído poesía erótica, me ha gustado, saludos.

  10. Raku dicho:

    Yo buscaba fotos de anatomia y he acabado aquí, me encanta tu manera de relatar. Encuentro parecido con la mia, aunque yo soy más de escribir relatos eróticos homosexuales. Los heterosexuales ya no me llaman tanto la atención, pero leer los tuyos me ha gustado mucho.

    Y después de mi mega-comentario, me guardo esta página que quiero seguir leyendo Caricias de Mujer.

    Un saludo


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